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Antonio González, presidente de la Ruta del Vino Almansa, hace balance de los últimos meses.

La Ruta del Vino Almansa sigue avanzando paso a paso, sumando nuevas experiencias, acciones y propuestas que ayudan a seguir dando a conocer todo lo que nuestro territorio puede ofrecer.

Este año, además, hemos recibido un reconocimiento muy especial: el premio a Mejor Ruta del Vino por Descubrir en los Premios de la Guía Wine Up 2025, un impulso que nos anima a continuar trabajando y creciendo como destino enoturístico.

Para hacer balance de estos meses y conocer también qué podemos esperar de cara al futuro, hablamos con Antonio González, presidente de la Ruta del Vino Almansa, y esto es lo que nos ha contado.

¿Qué valoración haces del tiempo que llevas al frente de la Ruta del Vino Almansa como presidente?

La valoración personal es enormemente positiva y de un aprendizaje continuo. Presidir esta Ruta es un honor y una responsabilidad compartida. Han sido meses de intenso trabajo para consolidar la estructura del proyecto, estrechar lazos entre los socios y situar la asociación y sus municipios en el mapa del enoturismo nacional.

 ¿Qué opinas de las acciones y actividades que se han desarrollado durante este año? ¿Alguna que quieras destacar?

Hemos tenido un año muy dinámico, enfocado tanto en la promoción externa como en la consolidación local. Si tuviera que destacar algo, sería, en general, la respuesta del público en nuestras actividades de promoción, tanto gastronómicas como en las experiencias de maridaje entre patrimonio y vino. Ver cómo el visitante conecta con nuestras bodegas a través de todas estas actividades confirma que el enoturismo aquí no es solo degustar un vino, sino vivir el territorio.

La Ruta reúne actualmente a bodegas, restaurantes, alojamientos, comercios y agencias de viaje. ¿Qué importancia tiene para vosotros que todos estos sectores trabajen juntos dentro de un mismo proyecto?

Es fundamental; es la verdadera clave de que esto funcione. Un destino enoturístico no se sostiene solo con buenas bodegas. El visitante busca una experiencia integral: quiere dormir bien, comer excelente, comprar producto local y descubrir rincones con encanto. Que la hostelería, el comercio y los servicios turísticos vayamos de la mano crea una cadena de valor donde todos nos retroalimentamos y garantizamos una acogida inolvidable al turista.

Como profesional de la hostelería y presidente de la Ruta, ¿cómo ves el potencial de la Ruta del Vino Almansa como destino enoturístico y cuáles crees que son sus principales puntos fuertes para atraer visitantes?

Desde la hostelería sé perfectamente lo que el cliente actual está buscando: autenticidad, calidad y un trato cercano, no masificado. Nuestros grandes puntos fuertes son la singularidad de nuestras variedades de uva (con la Garnacha Tintorera como gran bandera), nuestro impresionante patrimonio histórico con el Castillo de Almansa al frente, una gastronomía de raíz espectacular sobre la que apoyar nuevas perspectivas más vanguardistas y, sobre todo, la cercanía y la pasión de nuestra gente por servir, agradar y atender a los nuevos clientes. El potencial no tiene límite.

¿Qué novedades, proyectos o próximas acciones podemos esperar durante los próximos meses y/o de cara al próximo año?

Seguiremos apostando por la digitalización y la creación de paquetes turísticos más personalizados. De cara a los próximos meses, reforzaremos la presencia en ferias clave del sector, promocionaremos nuevas experiencias enoturísticas vinculadas a la naturaleza y el patrimonio, y mantendremos una agenda de eventos que combine vino, cultura y gastronomía para desestacionalizar las visitas durante todo el año.

Por último, ¿qué le dirías a alguien que todavía no conoce la Ruta del Vino Almansa para animarle a venir y descubrir nuestro territorio?

Le diría que no lo dude, que Almansa y sus pueblos con Denominación de Origen son un tesoro por descubrir a fuego lento. Les invito a dejarse sorprender por la fuerza de nuestros vinos, a pasear por nuestros viñedos, a disfrutar de nuestra mesa y a sentirse como en casa. Quien nos visita por primera vez, repite más pronto que tarde.

La Ruta del Vino Almansa tiene un objetivo claro: seguir creciendo como destino, poniendo en valor nuestros vinos, nuestra gastronomía, nuestro patrimonio y, sobre todo, el trabajo conjunto de todos los que formamos parte de ella.